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01 enero, 2010

El poder del evangelio

Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación. (Romanos 1:16)
Las personas quieren cambiar. Toda publicidad se basa en la presuposición de que las personas quieren que las cosas sean diferentes de la manera en la que son. Quieren verse mejor, sentirse mejor y vivir mejor. Quieren cambiar su vida pero, salvo desde un punto de vista externo, no pueden hacerlo.

Solo el evangelio de Jesucristo tiene el poder de transformar a las personas y librarlas del pecado, de Satanás, del juicio, de la muerte y del infierno. Hechos 4:12 dice: “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”. Y ese nombre es Jesucristo.

Así que la Palabra de Dios, que es toda acerca de Jesucristo, puede hacer por nosotros lo que no podemos hacer por nosotros mismos. Somos pecadores y no podemos remediar nuestra condición, pero de Dios viene el poder increíble e ilimitado que puede transformar nuestra vida.
Tomado de Gracia a Vosotros

07 diciembre, 2009

El Rey Que Sería Hombre (Evangelio según Jesucristo)

En esta época del año, cuando nuestros pensamientos se dirigen hacia la maravillosa historia del nacimiento de nuestro Salvador, un incidente poco conocido desde la infancia de Jesús viene a la mente -a mi entender, especialmente conmovedor.

Antes de que Jesús alcanzara su segundo cumpleaños, ya se había convertido en el blanco de un complot de asesinato por el rey Herodes: el gobernante cruel y paranoico controlado por los romanos de Judea. José y María, advertidos por un sueño de Dios, tomaron al niño y huyeron del país. Me imagino que el sentido de responsabilidad debió haber caído pesado sobre sus hombros pequeños y delgados –eran los encargados elegidos del Dios del universo, venido en carne....Continue leyendo



Visto en El Evangelio según Jesucristo

09 noviembre, 2009

REGOCÍJESE EN EL SEÑOR ( Gracia a Vosotros 11/9/2009)



Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! (Filipenses 4:4)

Muchos creyentes se convierten en víctimas de sus circunstancias y como consecuencia viven en altibajos espirituales. Para ellos, una orden de que se regocijen parece irracional. Pero la orden del versículo de hoy es regocijarse “en el Señor”.

No siempre podemos regocijarnos en nuestras circunstancias o en las de otras personas porque ambas pueden ser malas. Sin embargo, podemos regocijarnos en el Señor porque Él es siempre bueno y sabemos que nunca cambia. De modo que nuestra estabilidad espiritual se relaciona directamente con nuestro conocimiento de Dios. El conocerlo nos ayuda a vivir por encima de nuestras circunstancias y nos da estabilidad. Por eso se escribieron los Salmos en forma poética y se les puso música, para que el pueblo de Israel pudiera memorizar las Escrituras y cantar himnos a fin de profundizar su conocimiento de Dios. El conocerlo hace que todo lo demás parezca menos importante.

Tomado de Gracia.org