15 octubre, 2009
12 octubre, 2009
Doctrina de la Inhabilidad Absoluta - John MacArthur (subtítulos español)
10 septiembre, 2009
02 septiembre, 2009
20 agosto, 2009
07 agosto, 2009
Sobre la oración

Es mucho lo que se ha escrito al respecto de la oración, no pretendo escribir como erudito del tema, ni tampoco como entendido, pues como dice la Escritura: nada se como debiera 1 Co 8:2 "Si alguno cree que sabe algo, no ha aprendido todavía como lo debe saber;" , o también como Pablo dijo: 1 Co 2:4 "Y ni mi mensaje ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de sabiduría,[...]".
Solo me gusta escribir en algunas ocasiones, y espero sea este para la gloria y alabanza de Dios.
Luego de está pequeña aclaración continúo. Específicamente sobre la oración y el predicador, o aquellos que buscan o intentan hablar sobre la Palabra de Dios.
A muchos nos ha sucedido luego de ver que la doctrina u enseñanza que hemos recibido no es la correcta, o que hemos vivido engañados (No se por ej: "que los tres reyes magos no se llaman, Melchor, Gaspar y Baltazar; pues no se mensiona en la Escritura"), surge en nosotros por la obra del Espíritu Santo un profundo deseo de conocer la verdad; de saber y conocer a Dios.
Aclaro que el ejemplo que cito no es de lo mas esencial que se ha obviado por todo el mundo, haciendo de lado muchas enseñanzas fundamentales, aún para la misma salvación de la persona.
Ahora si el Señor en su misericordia te ha salvado, anhelas y deseas con todo tu corazón hacer todo lo que dice en su Escritura, aunque te encuentras con que es imposible, para ti. El en su misericordia te empieza a enseñar que solo a través de Cristo es posible y que solo con la ayuda de su Espíritu puedes hacer su voluntad. La lectura de su Escritura se hace esencial y para ti es imposible no permanecer en ella ,aunque en muchas ocasiones, la dejes de lado, siempre vuelves a ella.
Y quieres conocerla mejor, saber que dice Dios para ti, te encuentras con miles de herramientas para aprender a estudiarla correctamente: "Exégesis, hermenéutica, teología sistemática, comentarios, diccionarios, predicadores, libros." En medio de todas estas cosas si El Espíritu está en ti, la oración; La comunión con Dios, lo que Jesucristo restauro por medio de su muerte y resurrección; ha acompañado y ensalzado cada lectura, cada noche y mañana, aun tus alimentos; cada instante.
Pero de manera extraña e inconsecuente, por la abrumadora cantidad de información al respecto de la Escritura, de la revelación de Dios, de la hermosura de permanecer y conocer su consejo. Te alejas de lo verdaderamente importante, y tu estudio bíblico, el estudio de su Escritura se convirtió en tu ídolo. Si, crees que porque estudias la escritura todo esta bien, que haces lo que Dios espera de ti, aun si esto ha hecho de lado la oración al Dios de tu estudio, y solo se ha convertido en algo mas, que sabes DEBES hacer, pero estas mas ocupado en tu teología y exégesis.
De ninguna manera asevero que no es correcto el estudio de la Escritura, ¡Es esencial!, pero como nuestro Señor nos enseño debemos conocer que las intensiones del corazón son de continuo al mal. Tristemente te hayas dependiendo de conocimiento, y no del poder del Espíritu de Dios, dependiendo de tus herramientas bíblicas y no de la revelación que viene por su Espíritu.
¡OH! Cuan triste es nuestra condición, querer depender de nosotros mismos, de lo que adquirimos con nuestras manos, en vez de recibir humildemente de la mano del Creador su gran bendición, que es el conocerle. Hacemos de lado, el estar apoyados sobre nuestras rodillas en la palma de la mano del Sustentador del mundo, por apoyarnos en muletas, ya quebradas de antemano. ¡Como si le hubiéremos conocido en nuestra muerte por conocimiento teológico¡, ¿Acaso cuanto sabias cuando despertaste del letargo, y de tu eterno camino a la perdición? Ni conocías a Cristo cuando andabas en la oscuridad, y ahora que te ha alumbrado con su Perdón, lo rechazas por el mucho conocimiento. Acaso no dice la Escritura: Ef 2:8 “Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe.”, pero recuerda también que la Escritura dice: Stg 2:18 “Pero alguno dirá: Tú tienes fe y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin las obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.”, Pues la fe se hace evidente por las obras.
No quieras huir de este asunto refugiándote en las muchas doctrinas, solo permite que su Espíritu te convenza, y te atraiga de nuevo, al dulce consuelo de Nuestro Señor Jesucristo, el escoger la mejor parte, Luc 10:41 El Señor le respondió: -Marta, Marta, estás preocupada y molesta por demasiadas cosas, 42 pero sólo hay algo realmente importante. María ha escogido lo mejor, y nadie se lo puede quitar.” Estar a los pies del Maestro, escuchándole aun en medio de su silencio. Vuelve al cuarto secreto, a obtener los tesoros de Jehová, pues también dice: Jer 33:3 "Clama a mí, y yo te responderé y te revelaré cosas grandes e inaccesibles, que tú no conoces."
Te dejo con este pequeño aparte de El Predicador y la oración, de E.M Bounds. Pág. 18
La predicación de la letra puede ser elocuente, esmaltada con la poesía y la retórica, rociada con oración sazonada con la sensación y, no obstante, parecerse a las hermosas flores que cubren el féretro de un cadáver. Bajo tal predicación, ¡Cuán amplia y total es la desolación!¡Cuán profunda la muerte espiritual!
Esta predicación de la letra tiene que ver con la superficie y sombra de las cosas, y no con las cosas mismas. No penetra en la parte interior. No tiene profundo conocimiento interno, ni fuerte alcance de la apariencia es la cáscara, cáscara que tiene que ser rota y traspasada para obtener la almendra. Es una predicación sin unción, no sazonada ni oleada por el Espíritu. Tal vez produzca lágrimas, pero serán lágrimas volátiles, como viento de verano sobre una montaña de nueve… Quizás, cause sensación y ardor, pero será la emoción de un actor dramático.”
“[…] Un dato más: La Predicación que mata es, sobre todo, predicación sin oración; mejor dicho, es oración <
Gracias a ti Señor por tu Salvación, por tu misericordia y por nuestro Señor Jesucristo. Sea esto de gran provecho a todo el que lo lee, y tu Espíritu renueve y reforme nuestro corazón, para así aprender a vivir para tu Gloria. Amén.
28 julio, 2009
ORACIÓN INOPORTUNA "¿Porqué clamas a mi? Éx. 14:15"
Puede venir un tiempo cuando esta pregunta tiene que ser respondida, y éste fue el caso de Moisés. Hay un tiempo cuando el clamor deberá dar lugar a la acción. Cuando ésta es escuchada y el mar Rojo se divide, sería vergonzosa desobediencia permanecer temblando y orando.
I. A VECES LA RESPUESTA SERA POCO SATISFACTORIA.
- Porque yo estoy orando por costumbre. Algunos practicando la hipocresía repitiendo formas de oración que aprendieron en su infancia.
- Porque es parte de mi religión. Muchos oran como un danzarín del Africa o un faquir de la India que se deja secar la mano; pero no saben nada de la realidad espiritual de la oracion (Mat. 6:7).
- Porque me siento más satisfecho después de haber practivado tal costumbre. Si solamente oráis para satisfacer vuestra mente acostumbrada a ello, ¿No será una burla al Dios vivo qe quiere escuchar la voz del alma y de la conciencia, y no aumentaréis con ellos vuestro pecado? (Is. 1:12, 15; Ezq. 20:31).
- Cuando impide el verdadero arrepentimiento. En vez de quitar el pecado y sentir pena por él, algunas personas se quedan satisfechas con una oración de palabras. «Obedecer es mejor que los sacrificios.« Y mejor que las oraciones.
- Cuando es un estorbo para poner la fe en Jesús. El Evangelio no dice: «Ora y serás salvo»; sino: «Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo» (Mat. 7:21; Juan 6:47).
- Cuando suponemos que nos hace aceptos a Dios. Debemos venir a Él como pecadores y no elevar nuestras oraciones como una muestra de nuestra justicia y piedad (Luc. 18:11-12)
- Porque debo orar. Estoy atribulado y debo orar o perecer. Los suspiros y clamores no son para ordenar a Dios, sino una irresistible expresión del corazón (Sal. 42:1; Rom. 8:26).
- Porque yo sé que seré escuchado y, por tanto, siento un fuerte deseo de acudir a Dios en súplica. «Porque El ha inclinado su oído a mí, por tanto le invocaré en todos mis días»(Sal. 116:2)
- Porque yo me deleito en ello; trae reposo a mi mente y esperanza a mi corazón. Es un dulce medio de comunión con mi Dios. «Para mi el acercarme a Dios es el bien»(Sal. 73:28)
- ¿Por qué debe haber quienes dependen de sus propias oraciones? ¿En qué estado se hallan los que viven sin oración? ¿Qué son aquellos que no pueden dar razón del por qué oran, sino que supersticiosamente repiten palabras que no salen del corazón?
Esto la trajo a razón. Me pidió que le explicara de nuevo el camino de la salvación, lo escucho atentamente y, como un niño, su rostro se iluminó al exclamar: «¡Señor, yo puedo creer!, ¡yo creo, y soy salvada! Gracias por haber rehusado confortarme en mi incredulidad.» Luego, añadió suavemente: «Y ahora, ¿no orará por mí?» Naturalmente que lo hice y nos regocijamos juntos de que podía ofrecer la oración de fe.
Durante un rápido deshielo de uno de los ríos de América un hombre quedó en una de las piezas de hielo que todavía no se había separado de la masa grande. Sin embargo, en su terror, no lo veía, sino que se arrodilló y empezó a orar a Dios en voz alta que lo librase.
Los espectadores que se hallaban a la orilla le gritaron a grandes voces: «Hombre, cese de orar y traspase la grieta, que se está abriendo. Venga a la orilla.» Así podríamos decir a algunos: «Cese de orar y crea en Jesús.» --El Cristiano, 1874.
En una ocasión cuando Bunyan estaba tratando de orar, el tentador le sugirió: «Que ni la misericordia de Dios ni la sangre de Cristo tenían que ver con él, ni podían ayudarle a causa de sus pecados, por lo tanto era en vano orar. Sin embargo, él se dijo dentro de sí: «Yo continuaré orando.» El tentador le dijo: «Tu pecado es imperdonable.» «Bien --replicó él--, yo oraré.» Así que empezó a orar de está forma: «Señor, Satanás me dice que ni tu misericordia ni la sangre de Cristo son suficientes para salvar mi alma; Señor, ¿Cómo te honraré más, si creo que tú no me echarás fuera, o creyendo lo que el tentador me dice? Señor, yo creo que tú no quieres ni puedes hacerlo, por tanto continuaré honrándote creyendo que puedes, si quieres.» Y mientras hablaba así, como si alguien me hubiese dado un golpe en la espalda, vino a mi mente la palabra de la Escritura: «¡Oh hombre, grande es tu fe!»»
Tomado de: Apuntes de Sermones, Charles Spurgeon.
17 julio, 2009
Que Doctrinas son fundamentales?
Como puede un Cristiano determinar cual doctrina es esencial y cual no?
por John McArthur
Para empezar, las fuertes palabras de condenacion en todo el Nuevo Testamento apuntan a los falsos maestros quienes corrompen el Evangelio. Por lo tanto el Mensaje del Evangelio en si mismo debe reconocido como el principal punto de la doctrina fundamental.
Pero que mensaje va a determinar el contenido de nuestro testimonio evangelico? Volvamos a la Escritura misma y intentemos presentar algunos principios biblicos que determinen cual de los articulos de la fe son verdaderamente esenciales para un autentico Cristianismo.
1. Todos los elementos fundamentales de la Fe deben ser extraidos de la Escritura.
Primero, si la doctrina es verdaderamente fundamental, esta debe tener sus origenes en la Escritura, no en tradiciones, no en decretos papales, o en alguna otra fuente de autoridad. Pablo recordó a Timoteo que las Escrituras son "te pueden hacer sabio para la salvación." (2 Timoteo 3:15, RV95). En otras palabras, si la doctrina es esencial para la salvacion, podemos aprender de la Biblia. La Palabra escrita de Dios por lo tanto debe contener toda doctrina que es verdaderamente fundamental. Ella es util para hacernos "enteramente instruído para toda buena obra"(2 Timoteo 3:17). Si fuera necesarias doctrinas no reveladas en la Escritura, esas promesas sonarían vacias.
El salmista escribio, "La ley del Señor es perfecta, restaura el alma"(Salmos 19:7). Eso signinifca que la Escritura es suficiente. Aparte de las verdades reveladas a nosotros en las Escrituras, no hay verdad esencial espiritual. No hay nada necesario mas alla que lo grabado en la Palabra de Dios.
Esto, por supuesto, es el principio de la Reforma sola Scriptura -- Solo Escritura. De acuerdo con las Escrituras en si mismas, no se supone autoridad espiritual fuera "de los sagrados escritos" de la Escritura que nos pueda dar sabiduria para guiarnos a la salvación. No decretos papales, no tradición oral, ninguna profecia moderna puede contener verdad aparte de la Escritura que es geniunamente fundamental.
2. Las fundamentales son Claras en la Escritura.
Segundo, si un elemento de la fe va a ser tomado como fundamental, debe ser claramente establecido en la Escritura. Ningun "conocimiento secreto" o verdades-formula ocultas podrían jamas calificar como elementos fundamentales de la fe. Ninguna clave secreta es necesaria para decifrar las enseñanzas de la Biblia.
La verdad de Dios no esta enfocada a doctos intelectuales; es suficiente para un niño. "que hayas escondido estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las hayas revelado á los niños"Mateo 11:25, RV1960). La Palabra de DIos no es un rompecabezas. No está hablada en acertijos. No es codificada o misteriosa. Es plana y obvia para aquellos quienes tienen oidos espirituales para oir. "El testimonio del Señor es Seguro, que hace sabio al pequeño."(Salmos 19.7, RVA).
El punto no es que cada elemento fundamental de la fe debe estar soportado con un texto explicito de prueba. La doctrina de la Trinidad, por ejemplo, es cieretamente escencial para el verdadero Cristianismo y es muy claro en la Escritura, pero no encontraras una declaración comprensiva de la trinidad de un solo pasaje de la Escriura.
Esto no significa que esa doctrina, no deba tener controversia en orden de ser considerada un elemento fundamental. Algunos pueden arguentar que la unica prueba de si algo es esencial para el verdadero Cristianismo es si esta afirmado por todas las mayores tradiciones Cristianas. Por esa regla, apenas cualquier cosa de cualquier sustancia permaneceria para distinguir el Evangelio Cristiano de la "salvacion" ofrecido por la moralidad pagana o la teologia Islamica.
Esta parte no la pude traducir ("There is much truth in the remark of Clement of Alexandria; 'No Scripture, I apprehend, is so favourably treated, as to be contradicted by no one.'" (Herman Witsius, Sacred Dissertations on the Apostles' Creed [Phillipsburg, NJ: Presbyterian & Reformed, 1993 reprint], 1:21))
Original de Grace to you